¿Qué es la morfopsicología?

Según el fundador de la morfopsicología, el Dr Louis Corman, psiquiatra y psicólogo francés es “la ciencia que relaciona la forma del rostro y el psiquismo del individuo”.

Es decir, es la ciencia que permite conocernos a nosotros mismos y a los demás a través de la observación del conjunto del rostro.

“Morfo” significa forma y “psyche” es el “ser” o “el alma” del individuo. Por lo tanto nos sirve para profundizar en el interior, en lo mas profundo del ser humano.

Actualmente la Morfopsicología se apoya en la aportación de otras disciplinas como la biología, la fisiología y la psicología, e incorpora los recientes descubrimientos en neurociencia y neuroimagen como ha publicado y demostrado en sus último estudios el Dr. Julián Gabarre, erudito de la disciplina, y que lleva toda una vida demostrando las bondades de esta hermosa ciencia.

Entenderemos las necesidades profundas del ser a nivel inconsciente, sus tendencias, sus instintos, sus capacidades e, incluso, podemos entrever su historia personal, cómo le ha ido en la vida y cómo esta persona se relaciona con el mundo.

Ley biológica de Dilatación- Retracción

La morfopsicología se basa en la ley del Dr. Sigaud, la ley biológica de Dilatación-Retracción, según la cual cualquier ser vivo (persona, animal o planta) en una situación o medio favorable tiende a expandirse, a agrandarse. Y en una situación desfavorable o inhóspita tiende a replegarse o retraerse.

Un buen ejemplo es el de un árbol, que si tiene buena tierra, agua y clima favorable crecerá de forma adecuada y robusta.

arbol creciendo en condiciones favorables (morfopsicología)Sin embargo, ese mismo árbol en unas condiciones desfavorables, tierra árida, sin sol, con mucho viento y frío se desarrollará mal, crecerá torcido y con dificultades.

Pues está ley biológica es aplicable al ser humano. Por lo tanto la herencia genética es fundamental, pero también lo será el medio en dónde se desarrolle la vida del individuo, y la misma persona si nace en un país del primer mundo con todas las comodidades y el alimento necesario tendrá un desarrollo totalmente diferente que la misma persona criada en un país en guerra o del tercer mundo, por citar ejemplos muy extremos.

Por lo tanto el ser humano es el resultado de las fuerzas interiores (genética) que empujan hacia fuera para desarrollarse y las fuerzas exteriores (epigenética) que favorecen o dificultan para que el individuo se expanda y por lo tanto se replegará.

De esta lucha de fuerzas nace la ley fundamental de la morfopsicología, la ley de Dilatación-Retracción que se va a ver reflejada en todas las partes de nuestro psiquismo y que vamos a interpretar a través del estudio del rostro en su conjunto: tanto en el marco oseo, como en  los receptores sensoriales: ojos, nariz, boca , orejas y en la piel.

 

Cerebro y Rostro: 2 caras de la misma moneda

La mayor parte de los nervios del Sistema Nervioso Periférico surgen de la médula espinal, pero hay 12 pares de excepciones: los 12 pares de nervios craneales que nacen del encéfalo.

Esto provoca que las conexiones nerviosas entre rostro y cerebro sean mas cortas y mas directas a la hora de transmitir el mensaje.

En el rostro podemos interpretar la información sobre nuestra edad, nuestras intenciones (amigabilidad u hostilidad), nuestros estados emocionales (enfado, miedo, tristeza, ira,..) y con la ayuda de la morfopsicología (apoyada en la ley de dilatación-retracción) podremos saber el psiquismo (temperamento y carácter) del individuo.

La morfopsicolgía se basa en la apreciación de los rasgos que componen el rostro y los receptores sensoriales, además del nivel de activación del caudal energético del individuo, que se ve objetivado en la tonicidad del individuo.

Los 3 cerebrosPodemos decir que el rostro resume el cuerpo y el espíritu de la persona en 3 partes de la cara, que corresponden con los 3 cerebros dentro de nuestro cerebro:

  • La zona Instintiva, o piso inferior ( compuesto por boca, mandíbula y mentón).
    Corresponde al funcionamiento del sistema nervioso reptil que está unido al centro del encéfalo.
    El cerebro reptil, unido al sistema nervioso y endocrino, es el centro de los instintos básicos.
    A través de la boca comunica con el sistema digestivo y reproductivo. Es el responsable de la función de digestión y la persona con una zona grande en este piso inferior (boca, mandíbula y mentón) de su rostro, tenderá a un temperamento digestivo-instintivo y una inteligencia orientada hacia lo concreto, hacia lo material y hacia lo terrenal.
  • La zona Afectiva, o piso medio (compuesto por los pómulos, las mejillas y la nariz). Esta zona corresponde al desarrollo del sistema límbico, que unido al sistema vegetativo es el centro de las emociones y afectos. Esta zona comunica a través de su receptor natural, la nariz, con el sistema respiratorio y el olfativo, y condicionan la expresión de nuestras emociones.
    La persona con unos pómulos o nariz mas desarrollados que las otras zonas de la cara, estará orientada hacia un temperamento respiratorio-emocional, y una inteligencia orientada hacia las relaciones y los sentimientos.
  • La zona alta o zona Cerebral (compuesta por las sienes, la frente y los ojos). Aquí está ubicado nuestro cerebro mas moderno y mas desarrollado, el Neocortex. Responsable de las funciones superiores del pensamiento, la lógica, la intuición, la imaginación , el lenguaje la abstracción,…
    La persona con una zona Cerebral mas desarrollada, tenderá a tener un temperamento y una inteligencia hacia la conceptualización y el pensamiento.